Ya estoy otra vez en mi casita, nada de residencias ni de uni... (estoy aquí desde el 21) Como dije en un post anterior, lo que más me gusta es estar con la familia, porque es una ocasión perfecta para ver a mis hermanos que cada esta a una cosa. Respecto al resto de familia, mis abuelos y tíos que viven en mi cuidad no suelo tener problemas para verlos porque quedamos todos los sábados a comer por lo que les veo a menudo... En las comidas, por lo tanto el único cambio sustancial es que marisco en lugar de los típicos platos de mi abuela (que son para chuparse los dedos)En las comidas mi padre, desde hace un tiempo ya, me ofrece vino que yo siempre rechazo (mis hermanos dicen que es porque le falta coca cola, pero no es cierto... es porque normalmente es domingo y YA me lo he bebido todo, vino y no vino) La cosa es que ahora que es Navidad sacan champán... Y no me puedo resistir... Esta taaaaan rico... que en una de estas me voy a descuidar y voy a beber más de la cuenta... Todos ya me bacilan con que me ha subido pero no es cierto... (o eso digo yo)
Creo que entre Noche buena y Navidad me habré bebido una botella... No estoy muy segura...
Hablando de Navidad y familia... tenemos una tradición: Jugar al chinchon. Y jugamos apostando ¡faltaría más! ¡Abueli tahúr no puede permitir otra cosa! (Ella siempre queda con sus amigas para jugar a las cartas una vez a la semana, es toda una profesional) Este año estaba con algo de fiebre pero no por ello dejo de jugar... Si no le insistí cien veces que se fuera a la cama no se lo dije ni una... En fin, como os imaginais las partidas no tienen desperdicio y son muy entretenidas... Pero eso ya será otro post
Un beso!






